sábado, 4 de mayo de 2013

Con la frente marchita..., cuento

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Con la frente marchita...

El abuelo Lorenzo contaba que cuando era joven, la primera vez que salió de San Sebastián, fue en su viaje de bodas, y que en aquel tren coincidieron un matrimonio y un hombre en el mismo camarote.

Mientras la mujer dormía, recostada en el regazo de su marido, ambos hombres se miraban de vez en cuando en silencio, desconcertados por su extraño parecido. La misma edad aparente, estatura superior al promedio, corpulentos, de tez blanca, frente prominente, orejas grandes, labios delgados y ojos azules, incluso su forma de vestir era similar. Cualquiera podría jurar que eran gemelos.

Al salir del último túnel antes de llegar a Playa Blanca, uno de los hombres había desaparecido y, sobre el regazo cubierto de sangre del otro, yacía la pequeña mujer, con el pecho desnudo y un tajo en la garganta.

Como era de esperarse, el hombre fue aprehendido de inmediato y entregado a la comandancia de policía federal, en el cuartel contiguo a la estación del ferrocarril, acusado del asesinato de la mujer; del compañero de compartimento nadie supo nada, hasta hubo quienes dudaron de su existencia.

Aceptó el hombre su condena con resignación, sin explicarse ni recordar los acontecimientos de aquel día, a pesar de pasar largas horas cada día en el penal de Playa Blanca tratando de recrear cada momento, cada mínimo detalle del trayecto; esa fue la rutina durante diez años hasta que, a la mitad de su condena, fue liberado anticipadamente por buena conducta.

Hacía mucho que su sed de venganza se había extinguido, un poco por el tiempo, otro tanto porque nunca supo el nombre de su acompañante y, sobre todo, porque había comenzado a creer que la existencia de aquel hombre, su parecido y la posibilidad de haber caído en una trampa, no eran otra cosa que un producto de su imaginación desequilibrada. Sólo quedaban el miedo a las noches pobladas de recuerdos.

Justamente el día en que se cumplían diez años de aquella fecha, sin haber llegado a pisar la playa, sin haberse nunca mojado los tobillos en el agua de mar, subió al tren y emprendió el camino de regreso a San Sebastián, su ciudad natal.

Al entrar al fatídico túnel, sintió un raro escalofrío recorrerle la espalda erizándole los pelos de la espalda y comenzó a temblar sin control de piernas y brazos, afortunadamente no había en el compartimento nadie más.

Al salir del túnel, cuando ya comenzaba a recobrar la calma, entraron al camarote una mujer y un hombre con el que guardaba un extraño parecido. La misma edad aparente, estatura superior al promedio, corpulentos, de tez blanca, frente prominente ahora marchita, orejas grandes, labios delgados y ojos azules, incluso su forma de vestir era similar. Cualquiera podría jurar que eran gemelos.

Ante el asombro de la mujer que no dejaba de hablar sobre el sorprendente parecido, se miraron en silencio y supieron, cuando el tren entró al último túnel antes de llegar a San Sebastián, que era el momento de saldar viejas deudas.

Callaba el abuelo en este punto del relato, apretando con fuerza los delgados labios y frunciendo el ceño hasta hacer que su amplia frente se convirtiera en una uva-pasa blanca como la arena de playa, mientras buscaba a la abuela con sus profundos ojos azules.

viernes, 22 de marzo de 2013

¿Cómo dijo? Erario público

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En la nota que escribí ayer decía que los conciertos gratuitos del Festival Cultural no lo son en realidad, porque al fin de cuentas se pagan con recursos obtenidos del erario público, pero me quedé con la cosa de si está bien dicho o es una barrabasada de los mil y un demonios, porque según recuerdo, el significado de erario es hacienda pública, lo que constituiría una redundancia, pero como no estaba seguro, me dí a la tarea de investigar un poco sobre el asunto.

Según el diccionario de la RAE, la definición es la siguiente:
erario, ria.
(Del lat. aerarĭus o aerarĭum).
1. adj. ant. Pechero, contribuyente, tributario.
2. m. hacienda (‖ conjunto de rentas).
3. m. Lugar donde se guarda.
De ninguna de estas acepciones se puede concluir de manera definitiva y directa que se trate de los recursos administrados por el Estado, por lo que hay que seguirle escarbando un poco.
hacienda.
(Del lat. facienda, pl. n. del ger. de facĕre, lo que ha de hacerse).
1. f. Finca agrícola.
2. f. Conjunto de bienes y riquezas que alguien tiene.
3. f. Departamento de la Administración Pública que elabora los presupuestos generales, recauda los ingresos establecidos y coordina y controla los gastos de los diversos departamentos.

ORTOGR. Escr. con may. inicial.

4. f. Conjunto de las rentas, impuestos y demás bienes de cualquier índole regidos por el Estado o por otros entes públicos.
5. f. Conjunto de ganados de un dueño o de una finca.
6. f. p. us. Labor, faena casera. U. m. en pl.
7. f. ant. Obra, acción o suceso.
8. f. ant. Asunto, negocio que se trata entre algunas personas.
Ahora sí, remitiéndonos a las acepciones tercera y cuarta, pues sí nos queda más claro que se trata, por una parte, de la entidad encargada de la administración de los ingresos y egresos del gobierno y, por otra, del dinero y bienes administrados por el Estado.

Luego, para no quedarme con la duda de si mi interpretación era correcta, fui a ver al Diccionario Panhispánico de Dudas, pero estaba en mantenimiento como sucede con frecuencia últimamente, así que pegué el salto a la página de la Fundación del Español Urgente (fundéu), que aclara:
«erario»
La Fundéu ha advertido un empleo frecuente del sustantivo erario acompañado del adjetivo público, lo que constituye una redundancia.

Leemos, por ejemplo, en la prensa: «Bertrand anuncia que está dispuesto a gastarse seis millones del erario público para conseguir que sus conciudadanos… »; «Esta adjudicación directa ha perjudicado al erario público» o «Los gastos sanitarios vinculados al tabaco ascienden a unos 18.000 millones de euros al año por bajas laborales o tratamientos a cuenta del erario público… ».

Erario significa 'conjunto de haberes, bienes y rentas pertenecientes al Estado' o a otras entidades administrativas menores; 'fisco'; 'tesoro público'. En la propia definición de la palabra se halla, pues, la idea de lo público (no puede haber un erario privado).
Consecuentemente, y pese a lo extendido de su uso, decir erario público es redundante.

Por ello, la Fundéu recomienda no añadir el innecesario adjetivo público junto con la palabra erario.
Sí, ya se que era más fácil ir directamente al DPD o a la Fundéu para concluir que, en efecto, erario público es una redundancia, pero ni modo, así es uno de curiosotototote.

En fin, visto lo anterior, ya corregí el error en el post que dio lugar a esta disertación redundanteologisticoespiralidosa.

jueves, 21 de marzo de 2013

Milquinientos. Ya hay remplazo para The Cranberries en Zacatecas

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Esta es la entrada número mil quinientos en este changarro, y me la estaba reservando para hablar sobre algo interesante, divertido, inteligente y elegante, pero al final me dió flojera pensar y mejor la utilizaré para algo menos profundo.

Pues ya se dió a conocer a los que salen al quite para sustituir a The Cranberries dentro del Festival Cultural Zacatecas (aquí el programa), luego de que se supiera que la vocalista Dolores O'Riordan sufre de una enfermedad y el grupo tuvo que cancelar su presentación, y resulta que serán Zoé y Fobia.

No es que los grupos sean malos, definitivamente no lo son más allá de que puedan ser o no del gusto de cada quien, pero me parece que al Instituto Zacatecano de Cultura "Ramón López Velarde", le faltó manejo de la situación y al final quedaron como los malos de la novela, por dos razones fundamentales.

Primero, porque el silencio que ha guardado el grupo ha hecho aparecer al director del IZC como el gran villano, por la cancelación del concierto y por afirmar que la causa era el padecimiento de cáncer de la cantante. Situaciones sobre las que aún ahora el grupo no ha hecho un pronunciamiento oficial, aunque según me han comentado un par de personas bien enteradas de la situación, la contratación sí se había realizado y, en efecto, la cancelación se hizo de parte de la representación del grupo en México aduciendo que a la cantante se le había diagnosticado cáncer y no estaría en posibilidades de viajar. De ahí en adelante las especulaciones no se han dejado esperar, entre las afirmaciones de los eternos inconformes, entre los que esta vez no me cuento, sobre que si la contratación nunca se concretó y sólo se trató de una gran mentira, que si la causa real de la cancelación fue el miedo a la inseguridad, que si cuando los integrantes de la banda vieron que la ciudad no era una de las más importantes del país decidieron no venir, que si no les gustó que el concierto fuera gratuito, entre muchas otras afirmaciones que, por lo pronto, nadie podría confirmar o desmentir, como no sean Dolores O'Riordan y compañía, o que el propio IZC presentara públicamente los documentos que avalen tanto la contratación como la cancelación por parte del grupo.

Segundo, porque desde un principio, el director del IZC, Lic. Gustavo Salinas Íñiguez, aseguró que el grupo irlandés sería sustituido por artistas del mismo nivel de calidad, y es claro, al menos para mí, que ninguno de los dos grupos que habrán de presentarse el próximo lunes 25 de marzo, cumple con este requisito, y no es que sean malos, como ya lo dije al principio de este comentario, o se ponga uno en plan demasiado exigente e intransigente, dirán algunos al fin que estos conciertos son gratuitos (y no, porque los recursos se obtienen del erario), sino que es lo que se podría esperar en estas circunstancias, si se ofrece un espectáculo de cierto nivel y por alguna razón mayor se tienen que hacer cambios, lo que uno esperaría, por lo menos, es que el nivel se mantenga, sobre todo tratándose del evento que más había llamado la atención y se constituiría, por lo tanto, en el concierto más importante de todo el festival.

domingo, 10 de marzo de 2013

Nuevo León. Samuel Noyola - Asisea

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Asisea
Samuel Noyola

Ridículo padre
Bajo el cielo de Tucson
Que mandas todavía cartas de amor
A la madre.
No olvido mi nombre sellado en tu cara,
herrado a tres sílabas
y en labios de ella generoso chispazo
abriendo con fe lo oscuro,
fuego en el espejo desvelado del alba.
No venga más memoria
a perturbar
flor de sangre inquieta en el costado.

sábado, 9 de marzo de 2013

Nayarit. Gilberto Cervantes Rivera - Así nada más

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Así nada más
Gilberto Cervantes Rivera

Así nada más;
con camisa y pantalón de mezclilla
para guardar pitayas en las bolsas.
Así nada más,
con la cara al suelo
en busca de huellas.
Así nada más,
con la huella del sol
entre la espalda;
y en las piernas
la sombra de la tarde.
Así nada más,
gozando la poesía como si nada
tal como si nunca
se verían sus matorros.
Así nada más,
sin un billete de avión,
de lotería; así nada más,
como racha de viento
en los duraznos.

viernes, 8 de marzo de 2013

Morelos. Ricardo Arce - Desnudo

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Desnudo
Ricardo Arce


Desnudo no soy nadie.
No se verán mis alas rojas
ni mis ojos pastel.

Desnudo, tu lápiz labial
es lo único que resalta en mis mejillas,
mis muslos,
mi espalda esquelética.

Desnudo no soy
ni seré ángel,
no seré humo,
caricia
o lágrima.
No seré sino un poco de susurro.

Arráncame la piel esta noche
no dejes que Dios me vea las alas.
No me dejes deambular entre las sombras,
los brazos y las espaldas de los turistas.

Déjame gritarles un poquito
a tus pezones de uva verde,
déjame morir en tus manos,
transparentes,
insanas,
insondables.

Desnudo no seré
si no tuyo,
dibújame una carretera
hasta mis pies cuarteados,
quédate ahí
y muérete un ratito.

Apriétame con tus muslos,
¡dególlame!
no quiero nada de mí;
arráncame la piel,
las uñas,
mis alas rojas,
mis cabellos de ceniza,
mi angustia.

Arráncame tu lápiz labial,
déjame morir contigo,
que desnudo no soy de nadie
sino tuyo.

jueves, 7 de marzo de 2013

Michoacán. Jorge A. Amaral - A cualquier parte

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A cualquier parte
Jorge A. Amaral

Llega el momento
de limpiar el escritorio,
apurar el café y salir
con la mañana bajo el brazo.

Vuelve todo a su sitio:
la soledad cotidiana,
el puente de las noches,
el cigarro en la mano.
Acariciar las fotografías
ha perdido el sentido:
sólo miden la distancia.

Hay que caminar sin saber a dónde,
quizá nos encuentren los pasos.
Atender todas las charlas:
la voz que nos enamore
podría estar cerca.
Hay que cerrar con llave
la puerta que dejamos atrás,
abrir los brazos, las manos;
no malgastar el instante
en la suicida urgencia:
la muerte nos alcanzará
aquí o en otra parte.